lunes, 27 de diciembre de 2010

¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!

Una brisa suave sopla sobre tu frente y ahuyenta el temor al mañana.



El duende del tiempo te regala un juego que cuenta con trescientos sesenta y cinco días  recién encuadernados, nuevos, limpios, sanos, vírgenes, listos para que plasmes en cada uno de ellos tus mejores y más felices vivencias.
 Él ha puesto en este obsequio todas sus esperanzas y espera que tú aportes entusiasmo, voluntad y amor.
Recuerda que este regalo es un juego donde deberás interpretar diferentes roles como si estuvieras actuando en un teatro, pero tan sólo aprende la letra de cada personaje y no te identifiques con ninguno. Tú eres mucho más que esos personajes de ficción, por ello disfruta la interpretación e incorpora la enseñanza que te ofrece el guión.
Este es un regalo por única vez, habrá luego otros pero el 2011 te será entregado el 31 de diciembre próximo a las cero horas,  sólo esta vez. Dada su exclusividad debes valorarlo como un tesoro y saborear cada una de sus propuestas como saboreas los manjares más exquisitos.
Y parafraseando a Daniel Altamirano (un canta-autor regional) …te digo:”No te olvides, el treinta y uno a las cero horas”.

domingo, 19 de diciembre de 2010

¡FELICES FIESTAS

Esta brisa de hoy se dispersa en fuegos artificiales de buenos augurios.



Se acercan las fiestas y el tiempo huye: reuniones, encuentros, cenas, visitas, brindis, saludos y preparativos previos contraen el tiempo y el torbellino dispersa las rutinas cotidianas.
Por ello sólo les escamoteo unos segundos para desearles a todos MUY FELICES FIESTAS.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Noche

La brisa abraza la fragancia de la noche.



En el tizón de la noche
La luna llena  destaca
Y el jazmín del cabo desata
Su perfume en derroche

Y la magnolia florece
Y la cala se contagia
Y la azucena renace
Y el aroma es pura magia

La noche es armonía

Harina y leche en la sombra
Fragancia y dulce melodía
Cual  mi voz cuando te nombra.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Reflexiones

La brisa hoy divaga entre gotas de lluvia.


Lluvia. Gotas traslúcidas que danzan en los cristales. La tierra entrega su perfume húmedo.

Mi alma se sumerge y nada en reflexiones mojadas.

Las gotas saltan, se desgranan, extienden sus manos de agua y se sostienen en la inevitable caída.
¿Los seres humanos hacemos lo mismo? ¿O el individualismo nos posee?
Las gotas de agua no son idénticas pero sí transparentes, alegres, juguetonas como niños cándidos que disfrutan del instante presente.
En cambio yo infecto ese presente con virus y bacterias del pasado y pienso en los antídotos que debería adoptar para protegerme de ellos en el mañana.
¿Y qué hay del salto al vacío como las gotas osadas?
Hay temor, hay cobardía, hay emociones grabadas.
Sin embargo, admiro el equipaje de esas gotas livianas.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Enredando dichos

Esta brisa juega a enredar dichos populares.


La noche y el miedo le conceden pies de plomo a mis pasos.
No sabía dónde estaba. Esa calle me era desconocida; sólo recordaba que unos besos brujos me llevaron hasta el embarcadero. En la humosa penumbra de algún lugar, unas manos de hada sumadas al licor ingerido, me reinventaron y encontré una cintura de avispa, una piel de porcelana... un manjar digno de los dioses. Y como yo al amor y fortuna resistencia ninguna me entregué al placer,   pero una mano de hierro me retornó bruscamente a la realidad. Y aquí  voy  tambaleante y temeroso por alguna calle del puerto, con el alma en un hilo, caminando sin saber hacia dónde, entre caras siniestras, ropajes extraños y sombras chinescas que acechan como en mis más negras pesadillas.
¡Y yo tonto, creí que era oro en polvo!

lunes, 8 de noviembre de 2010

Tradición

Hoy, esta brisa  se une a los festejos del Día de la Tradición.

Hoy doy paso a mi prosa para subirme al carro de la tradición.
Hoy hay fiesta en mi pueblo y las actividades gauchescas se asocian a los festejos: los jinetes en la doma desatan el grito festivo; un rumor de tonadas, cuecas y gatos enlazan  giros y vivas y se alborotan  las ropas paisanas al compás de la danza que provoca emoción.
 En los ranchos arde el fuego y en el pinche de acero, el asado de res o el chivo agitan sabios aromas que humedecen los labios en espera de una porción.
 Cada tanto la copa en alto en el brindis del "obligo" y una musa coplera suma odas a las virtudes del vino, mientras los perros se deslizan entre los paisanos o los niños que juegan, que atropellan, que se ríen, que se burlan del borracho  que la bebida tiene por credo.
Los puestos persas rodean la plaza e imitando a las hormigas, la gente conforma senderos concéntricos y constantes con su ir y venir, mirar sin comprar, observar sin ver, tan sólo caminar, encontrar rostros amigos, saludarse por encima del sordo ruido de una  muchedumbre incierta, cambiarse noticias superficiales y buscar una excusa para acompañarse a comer .
Hoy la tradición hace nido en mi pueblo y se apiñan las familias en busca de cura para cubrir el vacío de amor, de soledad de espíritu, de insatisfacción interior, para  olvidarse de que el futuro ha cerrado por vacaciones y así evitar sentir temor.
Hoy hay fiesta en mi pueblo, un pueblo lejos del mar pero cerca de las rocas, un pueblo con cardos en las huellas, con surcos bordados por verdes plantíos; un pueblo sin armas, sin remos  mas donde hay muchos aperos. Un pueblo de clima seco, pesado y árido, donde el alma queda presa en el marco del recuerdo, de costumbres ancestrales que las raíces tejieron. Un pueblo chico y sin muros donde el aire es puro y  el sol dora la llanura. Un pueblo parco en palabras pero supremo en dulzura.
El caso es que mi prosa adormece mi pecado, pues al asado de res, sin pudor lo he reemplazado con un  puré  de camote y una ración de pescado.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Amanecer de la esperanza

Una brisa tenue te roza la frente y te sopla esperanza.



¡Cuántos trinos!

Amanece
De ángeles es el coro
Que esa música denuncia.

¡Cuánta luz!
Resplandece
De ese sol es el brillo
Que el oro del día anuncia.

¡Cuánta paz!
Estremece
De la noche fue la trampa
Que aclamaba tu renuncia.

¡Cuánto amor!
Enternece
De tu alma emerge la fe
Que la esperanza pronuncia.

domingo, 24 de octubre de 2010

El silencio

Una brisa tenue susurra palabras que acunan silencios.




Crece el silencio
y la palabra calla.
Crece el silencio
y pregona la pausa.
Con dedos de olvido
agiganta la a usencia,
y en cofres herméticos
abriga el secreto.
En todo momento
florece en la calma,
esconde emociones
y se une al misterio.
El silencio anida en la espera
y con ingenua sonrisa
sucumbe a un "te quiero".
Crece el silencio
y la palabra calla.
¡Lástima! yo pretendía decirte
que te amaba.

domingo, 17 de octubre de 2010

Enigmas

Una brisa traviesa te invita a compartir una chispa de magia.




Esta fotografía encierra una sorpresa. Para descubrirla tienes que visitar este blog  http://entreelpueblomagico.blogspot.com/  (puedes encontrarlo también entre los blogs que sigo).
Espero que te guste.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Milagro

Esta brisa de otoño se mece en la cuerda del milagro.





Por qué el derrumbe?

Y los mineros atrapados
Y el refugio que ahoga
Y la esperanza  ya es historia
Y el rescate que espera
Y los temores rescatados
Y el milagro que ilusiona.

Por qué la libertad?

Y los mineros rescatados
Y el refugio atrapado
Y la esperanza  que ilusiona
Y el rescate que espera
Y los temores que ahogan
Y el milagro  ya es historia.

sábado, 9 de octubre de 2010

Reclamo

La brisa respira nostalgias e imita a F. García Lorca




¡Ay qué trabajo me cuesta
confiar en el mundo entero!

Por no cuidar el planeta
la naturaleza sufre
 grave dolor sincero.

¿Quién me cambiaría a mí
este lamento que tengo
y este reclamo que hago
por aire puro y ligero?

¡Ay qué trabajo me cuesta
confiar en el mundo entero!

sábado, 2 de octubre de 2010

Espíritus de la naturaleza

Una brisa protectora reúne aliados para cuidar el entorno.



¿Cómo hace el hada que por los rayos de luz se desliza?
Es una figura grácil y liviana.
Polvo de oro su rostro engalana.
Y entre destellos la tierra pisa.


¿Cuál es el deva que enlaza la brisa?
 Sus manos detienen la helada temprana.
Las plantas protege con manto de pana.
Y sobre la pradera, el trébol alisa.


Aquí hay un elfo que  el río barniza
De cuidar el agua él se ufana.
Cuando el gnomo agita la campana,
Las palomas escapan de la cornisa.


Esta vez la ondina se torna huidiza.
No quiere del agua ser la guardiana.
Se viste cual  alegre cortesana.
 Pasea traviesa y muerta de risa.


La salamandra escapa de la ceniza.
De su fulgor energía emana.
Porque en el fuego está su prana.
Que distribuye sin  pausa y sin prisa.


Son los duendes que la naturaleza precisa.
Ayudan a  la salvación mundana.
Promueven una vida sana.
Crean un ambiente que hechiza.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Los sueños

La brisa primaveral persigue los sueños.



¿En dónde nacen los sueños?

¿En los cuentos infantiles?
¿En la ilusión del mañana?
¿En el rumor de las olas?
¿En el secreto de la primavera?
¿En la lozanía de la juventud?
¿En la lluvia transparente?
¿En la caricia de unas manos?
¿En las espigas abiertas?
¿En el olvido del pasado?
¿En el rumor de las olas?

Yo tan sólo presiento:
Los sueños nacen
Cuando en Dios creo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Intriga

La brisa se asombra ante lo desconocido.


Dicen que estas esferas que aparecen , más fácilmente en fotografías nocturnas se llaman "orbes" y hay muchas diferencias de opiniones sobre qué son. Yo prefiero creer que son energías positivas. ahora, mi cámara se ha poblado de imágenes nocturnas.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Caminos

 La brisa melancólica se empeña en la reflexión.



“Los caminos de la vida no son lo que yo esperaba, no son lo que yo creía, ni lo que imaginaba…” dice la canción de Vicentico.
Muchas veces los caminos nos sorprenden al tomar atajos inesperados que dirigen nuestros pasos hacia insospechadas metas.
El ser humano persigue la utopía de  alcanzar en algún momento un equilibrio físico, emocional y espiritual; por eso avanza como lo grafica el mito de Sísifo: empuja su roca montaña arriba y antes de llegar a la cima, la roca vuelve a caer, para iniciar otro intento.
Cada recodo del camino nos ofrece un desafío disfrazado de… ilusión?, conflicto?, experiencia?, ausencia?, encuentro?, unión?, convivencia?, relación?, sociedad?, profesión?, conciencia?, familia?, soledad?, ayer?, sueños?, hechos?, acciones?... y cuantos antifaces más deseemos acomodarle.
Cada sendero es un laberinto de espejos donde podemos visualizar los juegos manipuladores de nuestro ego, las emociones ocultas que se detonan; es decir, podemos percibir las dimensiones de nuestra sombra, esos aspectos oscuros que a veces negamos  y que nos suelen susurrar, hablar y hasta gritar por medio de malestares físicos.
“Los caminos de la vida no son lo que yo esperaba, no son lo que yo creía, ni lo que imaginaba …” , mas debemos aprender a recorrerlos con calzado flexible, liviano, sólido, que resista las espinas, deseche los abrojos, espante las alimañas, que adapte nuestro paso a los pedregales, al fango, a la roca lisa o puntiaguda, a la tierra fofa, a la escarcha y que, además, nos alivie los tramos empinados y nos frene en las pendientes escarpadas.
En síntesis, cada camino de la vida que transitemos con aceptación, nos permitirá incorporar un nuevo aprendizaje y  mejoraremos el paso en futuras sendas. 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Feliz día del maestro

La brisa de otoño evoca recuerdos y esparce saludos.



A los docentes que este 11 de setiembre festejan su día:



“Vuestra entrega a la docencia será como un campo de nieve recién caída: por donde quiera que uno camine, se notarán las huellas.”



martes, 24 de agosto de 2010

¿Qué será?


La brisa de otoño se alza en una espiral de incertidumbres.





Imagen extraña. Fotografié las flores
y apareció también mi brazo.
¿Qué será lo que busco…


En el instante infinito?
¿Qué vivencias…?
¿Qué mensajes…?
¿Qué emociones…?

¿Qué será lo que busco…
En este jirón de vida?
¿Qué experiencias…?
¿Qué sensaciones…?
¿Qué sabores…?

¿Qué será lo que aprenda
En esta aula de la vida?
¿Será tan sólo leyenda…?
¿Será la vida una brizna…?
¿Será lo que yo decida?

martes, 17 de agosto de 2010

Extraño amor

Una brisa enamorada  se diluye en volutas azules.


Él llega puntual como todos los días después del trabajo.
Escucho cómo gira la llave en la cerradura, el suave quejido de la puerta al abrir y cerrar, y luego de colgar su abrigo y bufanda en el perchero, lo  veo sentarse en su sillón preferido, a mi lado.
Sus rasgos severos que yo tanto amo, se distienden y por fin, su mirada caramelo, se posa en mí.
Siento un cálido cosquilleo de regocijo cuando él estira sus manos, me alcanza y sus dedos me recorren lujuriosos, dispuestos al placer.
Me acerca a él despacio, prolongando el momento del encuentro. Yo  aguardo ansiosa desesperando por rozar sus labios.
Con la calma del experto enardecido me enciende y ardo y me consumo y mi cuerpo se acalora acechando su boca.
Él espera y yo desespero. Cuando el deseo nos consume, me eleva hasta él y… con fruición aspira.
Y el humo azul de esta pipa enamorada, danza en éxtasis por la habitación.

lunes, 9 de agosto de 2010

El testigo

La brisa libera  sensaciones y fluye en ráfagas sutiles.




Está allí, quieto y a la vez activo.
Está allí, en la esquina de mi habitación. Y con la avidez de un hambriento, sabiamente controlado, devora todas las horas que yo le propongo.
Está allí y espera, ahusando su áspero y seco hilo arenado que cruza de un bulbo a otro, con ritmo constante.
Está, y parece indiferente; sin embargo es un tiempo granulado que resbala hacia el pasado. Es un testigo callado del constante fluir de la existencia. Es un monje orante que mide la distancia entre el nacimiento y la muerte. Es un alerta sobre la fugacidad de la vida.
Es el reloj de arena, y cada vez que lo obligo a someterse a la fuerza de gravedad, presiento que  mi tiempo madura sin remedio.

sábado, 31 de julio de 2010

El sol

Esta brisa de otoño se despereza lentamente dando voz a un soneto.


 Tengo una  leve sospecha, el sol me ama
Sus rayos hechizan mi piel cada día
Y estiran sus dedos luz hacia mi cama
Haciendo huir las sombras en cobardía

La penumbra escapa en mágica calma
Yo aún trémula,  resisto todavía
El sol besa cada fibra de mi alma
Hasta que inunda mi ser de energía

Cómo  podría yo escapar del sueño
Sin la tibieza de amante genuino
Si me cobija con manos de dueño

Si me invita a reiniciar mi camino
Abro mis ojos a la chispa que regala
Vida a mi ser, y la abulia resbala.

sábado, 24 de julio de 2010

Cuento del futuro

Una brisa con voz futurista se deja caer en nuestro presente


- Abuela, repetí otra vez ese cuento de cómo vivías cuando eras joven.

- ¡Qué buenos tiempos! Mi transporte me llevaba flotando en el aire fresco de abril del 2050. Recuerdo haber visto desde mi Burbuja Aerodinámica la ciudad de Tureña pendiendo entre dos precipicios  sostenida sobre una plataforma invisible de cuarzo traslúcido.
Aquella realidad que te parece cuento, hoy veinte años después se perdió. Habíamos alcanzado tal nivel de progreso que los sueños más surrealistas eran posibles a través de la ciencia y la tecnología.
Se podía conocer la cordillera de los Andes por dentro a través de trenes transparentes y silenciosos que  surcaban el interminable túnel con estaciones que semejaban mcicro-ciudades luminiscentes, atestadas de personas y lugares atentos a satisfacer los más caros caprichos.
La música y el color eran paradisíacos y los jardines artificiales superaban la belleza primigenia de la madre naturaleza.
De la misma manera se podía explorar el fondo del mar y disfrutar de la vista exquisita de sus abundantes variedades de flora y fauna, a través de esos submarinos traslúcidos que unían  estaciones sub-acuáticas dignas de imaginaciones privilegiadas con atracciones que variaban desde paseos en tiburones amaestrados hasta danzas con angelicales sirenas de carne humana y cola de pescado.
Mas, cada vez teníamos más diversión, mejores entretenimientos, más magia y magnificencia y a la vez, la malicia, el maltrato, el maquiavelismo y la muerte merodeaban a una multitud morbosa y minada.
Por ello, sucedió aquel terremoto devastador del 2060 que sacudió al mundo en una sucesiva cadena de derrumbes, hundimientos, aludes e inundaciones. Y como un castillo de naipes, el progreso  alcanzado desapareció y yo, que hoy tengo 80 años y fui una sobreviviente testigo del apabullante progreso, no puedo creer que, como en un movimiento pendular de la vida, pasemos del mini-móvil Burbuja aérea, a ser transportada en este carro tirado por estos escuálidos caballos.

jueves, 22 de julio de 2010

Frío

La brisa hoy, es gélida hasta el punto de congelar hasta las ideas, por eso sólo comparto imágenes.


jueves, 15 de julio de 2010

Una sombra olvidada

 Un hilo de brisa osa  incursionar en el relato breve.


El brujo salió tan apurado que olvidó su sombra sobre la pared.
Cuando el padre Sol invadió la habitación y vio la sombra tiritando de ausencia, la abrazó con ternura sin darse cuenta que ella no soportaba su luz.

lunes, 5 de julio de 2010

La vida

Esta vez, la brisa se sienta en la copa de un árbol desnudo y reflexiona.


La vida enlaza vivencias, recuerdos, esencias, sabores.
Con entusiasmo entrama imágenes, sonidos, valores.

La vida enreda tempestad y calma en el mismo ovillo.
Y acumula tiempo y enjaula distancias en nudo sencillo.

La vida liga presencias y ausencias en una sola maraña.
Con habilidad enrolla éxitos y fracasos en la misma artimaña.

La vida hilvana despojos de llantos y borda consuelos.
Traviesa disfraza la verdad de mentira causando revuelos.

La vida disfruta  de ensortijar la madeja.
Y si no aprendemos a jugar, nos aplasta y se aleja.

sábado, 26 de junio de 2010

Mi traje de sombras


Esta brisa de otoño desata palabras que dejan fluir la fantasía.


Antes de ir a dormir  cuelgo mi traje de sombras para que no se arruguen las oscuridades.
Al levantarme, el dolor tiene los ojales perfectos; la angustia abre un poco las costuras pero sigue lisa; el resentimiento se ahoga aferrado a las pinzas de la prenda; la soberbia se instala intacta en las hombreras y el egoísmo se concentra en los puños cerrados.
Apenas salto de la cama,  mi traje de sombras se adhiere a mi piel como si siempre fuera invierno y estoy tan acostumbrada a él, que no hago nada, ni siquiera por desabrocharme.

sábado, 19 de junio de 2010

Reencuentro


 Hoy, la brisa sueña con la esperanza de un nuevo amanecer.


   El hombre azul camina por las cornisas de la vida. Sin apuro avanza lentamente a encontrarse con su presente. Hace tiempo que espera este momento y está por cumplirse su sueño. Muy pronto descenderá los escalones cristalinos, se abrirá el portal transparente  y ahí estará, justo en el presente de Jaime.
Jaime, un sujeto normal, libre, adinerado, famoso (bueno un sujeto especial) de unos treinta  años que renunció a su esencia entre vapores de éxitos, alcohol y drogas. Y esta esencia sola, triste, libre y perdida vagó por el pasado buscando episodios que justificaran tal hecho y que la conectara nuevamente con su "otro yo".
El hombre azul brilla en los laberintos del pasado de la humanidad y vuelve a preguntarse: ¿Fue el poder, la ambición, la soberbia, la que infectó la actitud de la descendencia humana?
El hombre azul deshilvana hechos, piensa y cavila sobre las causas. Camina por las calles de cristal. Espera llegar al futuro. Toda su vida esperó este momento y siente que está por cumplirse su sueño: muy pronto el portal acrílico se abrirá y ahí estará, se encontrará con su ser que ya no será azul ni tendrá transparencia, serán uno con el hombre galáctico que recorrió su pasado y planifica su presente. Su esencia azul ha regresado luego de buscar episodios que le expliquen el trayecto recorrido para distinguir errores y aprender cada enseñanza que de ellos recibiera.
El hombre, el nuevo hombre (¿seguirá siendo Jaime?) penetra en la dimensión cósmica espiritual para cumplir con lo que dice el precepto maya “In Lak’ech – yo soy otro tú .”

lunes, 14 de junio de 2010

Una sombra


Mientras la brisa de otoño exhala un suspiro, se tejen palabras en un devenir.



Una sombra
Una sombra sola
Una sombra sola aletea
Una sombra sola aletea por ti
Una sombra tibia
Una sombra tibia quiere acercarse a ti
Una sombra azul
Una sombra azul te busca a ti
Una sombra sola tibia y azul
Una sombra  sola tibia y azul quiere encontrarte a ti
Una sombra  sola tibia y azul desaparece sin ti.

viernes, 11 de junio de 2010

13 de Junio: DÍA DEL ESCRITOR

Hoy la brisa tiene la textura de un cariñoso saludo.


A los escritores de profesión y de vocación, les deseo MUY FELIZ DÍA  porque en esa lucha constante de palabras, emociones, sentimientos y sueños, los lectores  disfrutamos al descorrer el velo entre realidad y fantasía, y nos damos cuenta de que TODO ES POSIBLE.

jueves, 3 de junio de 2010

.Justicia

Hoy la brisa de otoño se columpia entre dos platillos.
Yo busco sin tregua hallar la justicia
Que  escapa riendo por senderos vagos,
Que burla y esquiva toda mi pericia,
Que se escabulle con trucos de mago.

No puedo aceptar la triste noticia
Que aquel que bien obra no recibe pago,
Que no hay recompensa, ni una caricia,
Que el buen sujeto no recibe halago

Sin justicia, la sociedad es rota.
Sin justicia la venganza despierta.
Sin justicia toda razón se embota.

Con justicia surge una senda abierta.
Con justicia la virtud no se agota.
Con justicia el sujeto sabio acierta.

sábado, 29 de mayo de 2010

Meditación


Una brisa dulzona se acerca para perfumar la sonrisa.


Una música instrumental  dejaba escuchar entre sones el agua que corre, el trino de aves juguetonas, algún grillo… y llegaba hasta mi olfato un aroma de sándalo dulce a través de pequeños bucles de humo que danzaban en el salón. Registré entonces una voz clara, serena y muy apacible…”nos conectamos con nuestro cuerpo, nos entregamos al poder de la fuerza de gravedad y relajamos los dedos de los pies, las plantas, los empeines  los tobillos . . .”. Se olvidó las uñas, sobre todo la del dedo gordo que está encarnada; y de los sabañones rojos, hinchados y me pican, entre los dedos, debajo de los dedos, en el borde de la cutícula y debajo de las uñas y me duelen si los toco o si el calzado. . .
“Llevamos nuestra atención al abdomen donde se halla el plexo, centro en el que se acumulan . . . Ya sé, se acumula todo lo que como, lo que pienso comer, lo que me gustaría comer y lo que no quiero comer pero que como igual. Cada vez  la grasa se multiplica más y me sorprende con un pliego nuevo, y al ponerme el jeen, ese  salvavidas adiposo sube, me ahoga, me tortura, se bambolea hacia izquierda o derecha según mi postura y presiona para que lo deje suelto. ¡Ah sí!¡ cómo si fuera tan estético.
“Dejamos que los pensamientos fluyan sin detenerse; nuestra mente se calma, se aquieta . . .” La mente suya porque mis pensamientos me golpean, me atropellan, me despatarran y cada palabra suya me sugiere por lo menos diez opciones diferentes.
 “Hacemos una revisión de nuestro cuerpo y distendemos algún miembro u órgano que haya quedado tensionado para disfrutar en silencio absoluto de una relajación consciente. . .” ¿Cómo, ya vamos a entrar en la meditación y yo todavía ni empiezo a relajarme? A ver, intentaré concentrarme: aflojo las piernas, la columna vertebral, el tórax, los brazos, los músculos de. . .la . . .  cara. . . , los pulmo. . .nes, el coraz. . . ssshh. . .  ssshhh. . . sssshhh. . .

_¡Juanita! ¡Juanita!.Despertá, la relajación terminó.
_ ¡Oh, me dormí otra vez! Es que su voz me  transporta a la contemplación  apenas la escucho.

sábado, 22 de mayo de 2010

El campanario


Estaba yo en el campanario de la Iglesia de Santa Eulalia mirando las nubes crecer desde las casas del pueblo, cuando lo vi llegar. Estaba exhausto después de haber subido los 444 escalones. Me mantuve estática en mi lugar de observación y él no reparó en mí.
Sentado con la espalda apoyada  en la pared baja del mirador, recobraba el aliento. No parecía un turista ávido de la emoción visual del paisaje; sino, un sujeto abatido y hasta creí ver gotas de cristal que descendían sin prisa por sus mejillas ajadas, o quizás  era una manifestación de fatiga por el esfuerzo de la subida.
Yo trataba de hacerme invisible. El aspecto del hombre me inspiraba temor y a la vez, un fuerte sentimiento de conmiseración.
Lo vi levantarse con mucho esfuerzo y tambaleante se encaramó a la abertura del campanario. Lo vi abrir los brazos en cruz y adiviné que tenía intenciones de volar. Decidí acompañarlo y juntos nos lanzamos al vacío; mas, como vieja paloma de campanario, rápidamente comprendí que él no había practicado lo suficiente porque un césped tibio y blando lo abrazó con amor y hasta le regaló rojas amapolas que florecieron en el mismo momento de su caída. Qué extraño… no es época de amapolas.

martes, 11 de mayo de 2010

El cofre de los recuerdos

La brisa de otoño sopla para acercarnos un breve cuento.



Estoy atrapado aquí, como si estuviera metido en una red de pescadores. No puedo moverme. A mi alrededor  descansan miles de objetos: un anillo de mujer, botones, una goma de borrar, aros y pulseras, una rosa disecada (esa rosa me parece familiar), una carta manuscrita (a esa letra también la conozco), postales de distintos países y hasta rodajas de naranjas secas que envuelven toda esta pequeña atmósfera. Este rincón parece muy femenino y creo que estoy encerrado en  un cofre donde se guardan los recuerdos. ¿Cómo vine a parar a este encierro? Si yo amo el aire libre, el mar, las nubes, siempre me imaginé volando junto a esas  pomposas viajeras del cielo.
Acabo de atisbar una claridad desde mi reducido lecho. ¿Estaré soñando y ahora empiezo a despertar?
¿Quién es? ¿Qué busca? Parece que no me oye. . . y esas manos urgentes que penetran, toman, revuelven, separan, hurgan más profundamente y… ahora extraen una postal  de Aruba. La reconozco porque en mis viajes marítimos, escalábamos allí y yo disfrutaba de esas franjas de agua color turquesa y me sentía besado por el sol y la brisa suave; y además porque en ella viví un gran amor. Se llamaba Samanta, hermosa joven nativa, esbelta y cimbreante, su piel desprendía un aroma cítrico y fresco, era como estar cerca de un naranjal. Quedé en volver a buscarla pero aquel naufragio…
¡Caramba! ¡Me mareo! Las manos busconas me alzan. ¡Soy una fotografía, tan sólo eso! Y subo hasta unos ojos de miel, profundos que me miran con dulzura y tristeza; y un fuerte aroma a naranjas se enreda en los hilos de esta red que me aprieta dentro de este retrato.
Si, es ella, es mi querida Samanta  que acaba de rescatarme del cofre de los recuerdos.

sábado, 1 de mayo de 2010

Misterios


 Esta vez la brisa se asoma a la naturaleza.
¿Por qué el otoño?
Y el sol presente
Y los frutos colorean
Y los días dorados
Y el abrigo que aparece
Y las aves que emigran
Y el hogar que se enciende.

¿Por qué la primavera?
Y el sol que se enciende
Y el fruto que aparece
Y los días colorean
Y el abrigo que emigra
Y las aves presentes
Y el hogar dorado.

jueves, 22 de abril de 2010

A mi padre


Tu presencia espiritual nos abriga
Como los rayos de un sol enamorado.
Y en la brisa otoñal hoy se cuelan
Tus manos rudas y tus ojos claros.
La tierra que labrabas aún perdura
Mas, palidecieron los sembrados.
La casa que tus brazos levantaron
Se derrumba sin remedio,
Pues su dueño se ha marchado.
La familia que forjaste vive plena:
Tu esposa se fortalece en soledad,
Tus hijas se esfuerzan con su destino,
Tus nietos asoman a la vida entusiasmados.
El recuerdo de tu existencia está vigente
Porque tu esencia es nuestro legado.
Acariciamos tu imagen, en el corazón grabada
Tras los muchos años que nos has faltado.
¡Cuánto hemos aprendido por tu ausencia!
Mas tu guía y tu ejemplo nos convocan esperanzados.

viernes, 16 de abril de 2010

Mientras pasa la vida






Hoy, la brisa otoñal mece las hojas de un pequeño poema

Mientras pasa la vida
Disfruto cada día.

Mientras atesoro experiencias
Aprendo de cada error.

Mientras espero mis sueños
Pinto de luz cada hora.

Mientras enhebro mis actos
Bordo el festón de mi destino.

Mientras pasa la vida
Amo… gozo…vivo…


domingo, 11 de abril de 2010

Máscaras

La brisa de otoño comienza a soplar hacia mi interior

La vida es una serie de habitaciones y en cada una de ellas debemos usar distintas máscaras y disfraces.
Estamos tan acostumbrados a cambiarnos o actuar en consecuencia, que nos parece normal adoptar cada día la imagen acorde a nuestras acciones hasta que se transforma en un hábito.
Hay máscaras que nos hacen sentir más cómodos, hay otras que nos ahogan, nos asfixian, y aún otras que nos dejan demasiado expuestos.
Así, simplemente, saltamos de una a otra siguiendo la rutina del tiempo.
Desde niños, en casa somos tímidos y discretos y con nuestros amigos explotamos toda la energía reprimida o al revés; cuando llegamos a jóvenes  cubrimos nuestra inexperiencia con gestos, palabras y acciones de personas superadas, y ya adultos adoptamos rostros relajados aunque la angustia, la frustración y la impotencia atenacen el alma.
Hoy me he mirado al espejo y me he preguntado ¿quién soy?; lo que veo reflejado ¿es una máscara de mí? Esa es la pena, llega un momento en que la auténtica imagen se diluye ante la diversidad de máscaras que usamos.

lunes, 5 de abril de 2010

Soledad

La brisa hoy, deja caer sus hojas doradas sobre la fantasía de este relato.


Los días corren con pasos cansados, la brisa se aletarga en mi pelo y la rosa se deshoja sin remedio.
Olvidé el timbre de mi voz, y el hueco sonido de mis pasos rebota en las paredes vacías.
El parque verde bordeado de árboles añosos y centinelas; la Santa Rita y el jazmín de lluvia se disputan la esquina de la galería que nos vio disfrutar de la paz de la tarde, de la frescura del césped, de la visita de colibríes, canarios fugitivos, jilgueros traviesos y del alboroto de los nietos chapoteando en la pileta.
Atravesábamos esa edad del sosiego, caminábamos más lento, nos mirábamos con ternura y nos acompañábamos en los achaques. Descansábamos de la lucha diaria, del trabajo, la crianza de los hijos y de forjar un bienestar. Proyectábamos viajes a lugares desconocidos y nos apoyábamos uno en el hombro del otro en las noches de luna dando gracias por las metas logradas.
Pero decidiste partir y dejarme sola en esta casa inmensa, en este parque de sombras amenazadoras que penetran por los cristales y me perturban día y noche.
Te fuiste y no te perdono esta soledad ¿te cansaste de mí? No te justifico. No tenías derecho a cambiarme por esa loca descocada más joven que yo.

sábado, 27 de marzo de 2010

Plegaria

Hoy la brisa de este otoño enreda entre sus hojas amarillas, este soneto.

Soy el pobre ocaso de un sueño amado
Soy pensamiento salvaje en la ruina
Voy dejando mi sendero lavado
Por lágrimas tibias que el amor germina.

Soy la penumbra en el día dorado
Soy arena negra en agua cristalina
Busco brasas en el cerro nevado
Rescato hiel turbia de la blanca harina.

Sabrás que adoro la sal de la vida
Sabrás que  muero por ser más genuina
Son tantos aquellos sueños pergeñados

Que me devoran las ansias peregrinas
En busca de caminos denegados
Para recuperar  mis alas abatidas.

jueves, 18 de marzo de 2010

Amor y esperanza


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Hay un beso peregrino
… en el cóndor que abraza el cielo.
… en el sauce que hunde sus verdes brazos en el agua
… en la llovizna que acaricia el paraguas
Y en tus labios que se enredan en mí

Hay un sueño errante
… en el ciervo que persigue la luna
… en  la palmera que llama al horizonte
… en  el jazmín que enamora a la brisa
Y en mis labios que  tiemblan de frenesí.

Hay un amor pasajero
. . . en el mar que abraza la débil canoa
. . . en el pájaro que besa la gota lujuriosa
. . . en la tierra que acuna cada brote
Y en tus ojos que apenas se posan en mí

Sin embargo

Hay una esperanza  heroica
. . . en mis manos por atrapar la caricia
. . . en mis oídos por presentir el susurro
. . . en mi corazón por estremecerse en latidos
Y en mi piel por arrullar el sentir.