sábado, 12 de diciembre de 2009

Visitas del cielo


Como soy un arcángel y no es común mi presencia, estoy en exposición bajo la mirada colectiva de niños y adultos; es decir, de personas que pasean, que van de compras, o a sus respectivas actividades y que transitan sobre es peatonal  con la intención de caminar la vida, de dirigir sus pasos hacia la realidad de un presente. Ese presente por el que debe  luchar cada ser humano con la intención de hacer de él un regalo perfecto que sólo uno puede obsequiarse porque es el momento valioso donde cada sujeto debe decidir ser feliz aunque ignore las razones. El presente debe aceptarse y experimentarse saboreando cada instante porque en él se halla la eternidad concentrada.
Para mí el presente es hoy, es mi día de inicio en esta función de arcángel, con la túnica blanca, mis tres pares de alas que me permiten cubrirme de la luminiscencia de Dios y con las estrellas chispeantes que regalo a quien me concede una sonrisa.
Este es mi momento feliz y aunque estoy desde el mediodía, resisto el sol implacable que provocan gemas húmedas, transparentes, dispuestas a sucumbir en la nada o en mi túnica o en mis alas.
Si te acercas, te ofrezco mi amor, mi bendición junto a la calma de mi espíritu. Y aunque estoy ahora solo aquí, somos varios los que visitamos este lugar elegido. Si avanzas podrás ver a la Virgen, a tu santo predilecto y hasta un hada con su varita  mágica que está lista para cumplir tu sueño.
Ven a vernos, te esperamos, las estatuas vivientes somos seres  muy especiales.

5 comentarios:

estoy_viva dijo...

Aqui se hace el belen viviente es muy tradicional en varios pueblos, es digno de admirar.
Feliz fin de semana
Con cariño
mari

Ana María dijo...

Bonito el arte de la estatua viviente. Bonita idea la de agregarle el arte de tu palabra.
Cariños.

Gloria dijo...

Mari: Imagino que en estas fiestas ese Belén tendrá mucho éxito.
Un abrazo


Ana: Y más bonito aún es recibir cálidas expresiones de estímulo.
Un abrazo

Celia dijo...

Hola Gloria.
Tu escrito es tierno e invita a zambullirse en esa Espiritualidad que debería abarcarnos en todas las épocas del año.
Tienes mucha sensibilidad, y eso se palpa... y viaja de Continente a Continente.
Muchos besos, amiguina.

Gloria dijo...

Querida Celia: tu estímulo invita a crecer para no defraudar a los que se acercan a leer estos escritos.
Un beso