lunes, 22 de agosto de 2011

Aceptación

Una brisa temerosa busca un ancla segura.

Cuando tú crees que huyes


Lo que temes se avecina

La vida siempre dispone

Una enseñanza divina

Y tú buscas los atajos

Y te hieren las espinas

Y reniegas del presente

Y el sol ya no te reanima

Cuando aprendes el legado

Que este revés aproxima

Agradecerás las lágrimas

Y las angustias vividas.

3 comentarios:

Ana María dijo...

Sabia reflexión. Aun de las penas podemos rescatar algo bueno. Siempre asoma la esperanza. Un abrazo.

Omar dijo...

Bien, Gloria! La palabra siempre! Como juego, como catarsis, revelación, sueño, imaginación, llanto, pero siempre la palabra allí. Nuestra savia. Nuestro aliento. La palabra.

Garcibáñez dijo...

No sé si por suerte o por desgracia pero es totalmente cierto, cuando más crecemos es en la adversidas, en las crisis.