jueves, 11 de marzo de 2010

Busco mi misión



Cuando la luz desciende en la montaña
Pienso en cada legado de ese día.
¿Habré cumplido la misión que empaña
mi quehacer cósmico en rebeldía?

Cuando el dolor mi espíritu acompaña
Pienso en la enseñanza que traería.
¿Habré aprendido la nueva artimaña
y acepté el desafío que debía?

No es sencillo aprender a cada paso
Tanta enseñanza que la vida deja.
No es sencillo pensar en el ocaso

Si se actuó bien o perduró la queja.
No quiero más desandar el camino.
Quiero por fin cumplir con mi destino.

6 comentarios:

Ana María dijo...

No es sencillo crear un soneto. Y Gloria lo logra con claridad. Aquí, los versos transitan la duda pero culminan en la decisión. Un abrazo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Gloria, coincido con Ana María, crear un soneto demanda mucho mucho trabajo y aquí lo has logrado de manera excelente. Tanto en la forma (conté las sílabas, endecasílabos perfectos) como en el contenido. Sería interesante que lo presentaras a algún concurso, porque -y no lo digo por quedar bien- creo que este poema tendría amplias chances de ganar. Felicitaciones.

Saludos.

Gloria dijo...

Ana: La decisión aún persiste, el tema es saber cuál es ese destino pero mientras tanto, me dejo fluir.
Un abrazo.

Gloria dijo...

Gabriel: Gracias por tu estímulo estaré atenta para seguir tu consejo cuando se presente la oportunidad.
Un abrazo.

omar dijo...

Coincido con Ana María y Gabriel, a lo que agrego que el soneto es como que ha recobrado vigencia. Está de moda leer sonetos, lo que no lo está es escribirlos.
Un beso
omar

Celia dijo...

Hola, querida Gloria.
Algunas veces las lecciones nos sirven para subir escalones evolutivos. Y otras... dejamos pasar de largo la experiencia que nos presenta la vida. Por algo somos imperfectos ¿o no?
Muchos besos.